- Podemos etiquetar estas esculturas como queramos, pero lo que deber quedar claro es como se produce la aleación de dos fuentes estéticas, una remota y otra actual, para formar una obra irónica, iconoclasta, insolente y anatemizada.
- Si bien, para otras miradas, no tiene esos rasgos, sino los de fetiches paganos irrespetuosos, jactanciosos, descarados, procaces y desvergonzados, y muy simpáticos ante todo. Son como souvenirs grandes que nos acompañan hasta nuestra última morada.
- Inteligente y sarcástico, el colombiano OSPINA nos ofrece una categoría de objetos cargados de visualidad y no tanto conceptuales como símbolos de un mundo que no sabe reírse de sus tradiciones y lenguajes teniéndolos tan a mano.
Quizá no era feliz, tal vez no le importaba.
(Benjamín Prado)
- Los artistas chinos se están revelando como una fuente inagotable de sorpresas plásticas de una dimensión inusual en nuestro predios artísticos. Sus imaginarios son más explosivos, provocadores, alborotadores y demoledores.
- Es el caso de LIU, cuya obra no está solamente guiada por una compenetración de la forma y el color, de la figura y su representatividad, sino que además huele a ese símbolo que es el momento de concentración del lenguaje.
- Las últimas décadas del siglo XX en ese país propician la aparición plástica de unos seres que claman, gritan, existen y no se dejan arrastrar. Son personajes ficticios pero mediáticos, de perfil limpio y ejecución virtuosa, pero de fuertes connotaciones físicas y espirituales.
No es cierto que se pueda ser feliz junto a alguien
que lo conoce todo de ti menos quién eres,
ni al lado del que jura que la suerte está echada
y tu número existe nada más que en sus dados.
(Benjamín Prado)
- La contaminación, sea atmosférica o existencial, abarca todo tipo de hemisferios y de pensamientos y subyuga al sujeto humano que entre penumbras, sombras y brumas se queda quieto reflexionando sobre el pasado y el futuro.
- Para el catalán QUINTANA, que está exponiendo actualmente en la galería BAT de Madrid, la realidad de su dibujo prodigioso es encontrarnos solitarios y meditabundos, ignorados y contagiados, desprendiendo unas aureolas que son como metáforas desoladas de una vida paralizada en un instante concreto.
- Induce a la mirada a encontrarse a sí misma y a valerse de un presentimiento mediante un relato que lo concibe todo desde una posición en que lo metafísico se expande como una enfermedad posterior a lo infecto, a lo adulterado.
Oigo volar la suerte en la jaula de los dados
y las monedas de los usureros
caer como las gotas de un puñal.
(Benjamín Prado)
- ¿Qué es lo que nos aterra al mirar estos cráneos con esta definición tan marcada, incluso tan virtuosa? ¿El qué no nos son accesibles en su pensamiento más allá de ellos porque los consideramos una representación macabra que ya agotó sus propios límites?
- Quizás se produzca ese fenómeno, no es descartar, o sea al revés, el de un reconocimiento como íntimo e interno que nos asombra al tenerlo delante de nuestros ojos, que quedan subyugados a una significación que no percibíamos a pesar de no sernos desconocida.
- En estas obras, el francés LACOMBE muestra su gran dominio de los resortes y recursos pictóricos y psicológicos, del uso a un requerimiento de emociones que siempre nos dejan a la luz de una oscuridad que nunca nos será fiel, al contrario, su infidelidad será el decisivo contraste entre su visión y la que nos concierne si al final aceptamos el desafío.
El que no sospechaba
que ser independiente
es poder elegir
a quién necesitar.
(Benjamín Prado)
- Está bien eso de que los artistas americanos, alemanes y británicos sigan siendo los más demandados, y después vengan los franceses e italianos. Aunque también los chinos ya empiezan a estar a la zaga, incluso a equipararse con los primeros.
- Pero al gallego SILVA todo esas informaciones le aburren, además de que ni le van ni le vienen, él tiene su mundo pictórico, esa maestría tradicional en la pintura española que siente y expresa en esos personajes como entes más auténticos que los propios humanos, como más impuros, como más sombríos -pues sombras es lo que somos-, menos receptivos a los florilegios de la luz.
- Y no hay piedad ni perdón, ni gracia ni benevolencia, somos esa realidad viva que por el contrario tiene más son que la verdadera, más degradación en la sangre, en el pus, en la piel, en la bilis. Sus obras -una de las cuales tengo la suerte de tener en mi poder-alimentan lo que pensamos y el umbral de lo que injustamente nos negamos a reconocer.
Eterno movimiento y fugaz lengua
donde los escombros son cenizas
del fuego de la vida y muerte juntas.
(José Ramón Ripoll)
- Hoy todo puede convertirse en arte: él está en todo, incluyendo a aquellos objetos hechos en cantidades masivas, con una base comercial e industrializada.
- Por lo tanto, los fragmentos de unas cubiertas de goma viejas, engarzados, pegados, ajustados y configurados pueden ser los soportes de una actividad artística y escultórica que de repente provoca esa metamorfosis que nos deja con esa irrupción iluminadora y regeneradora de que hablaba Wilde, sin llegar o llegando a subordinarlo a todo lo demás.
- En todo caso el coreano HO JI no permite que sus tótems o efigies pierdan la fiereza, el aliento de fuerza y vida, de agresividad y energía, que son los emblemas de todo un ideario estético y fabulador que tiene sus referencias ancestrales en la mente del hombre y que seguirá teniéndolas mientras queden estos símbolos presentes en nuestra memoria y nuestro presente.
Llega el tiempo sin tiempo a ocuparnos de la casa,
a borrarnos la huella
que hemos dejado en las palabras.
(José Ramón Ripoll)
- No es anatomía para auscultarnos en ella ni tiene sentido científico y médico, aunque parta de esa base para brindarnos un juego habilidoso de gran pericia en el que la mirada sea vea seducida por la mutación y la transformación.
- El italiano OSTI, con experta destreza, nos retrata de una manera lúcida, sin que ello sea óbice para intensificar las redes, complejos y conexiones que tienen nuestros cuerpos cuando pensamos en ellos desde una perspectiva plástica, ofreciéndonos un ángulo lúdico y desbocado, bello y falsamente ontológico.
- Dentro del conjunto de su obra subyace la manifestación de un destino que se recrea para escapar de si mismo, para convertirse en esas entidades que se plasman y que parecen habitar territorios hasta ahora desconocidos, a través de los cuales se guían mediante esas antenas florales que son su argumento para dialogar y remontarse.
Únicamente hay luz
donde hay palabra.
(Jossé Ramón Ripoll)