- Para México la generación de la ruptura tuvo crucial importancia, había que dar paso a nuevas inquietudes, a coordenadas plásticas que se moviesen en terrenos que desnudasen la matriz y al mismo tiempo la festejasen como un lento tránsito a una nueva poesía.
- Tampoco era necesario sacarse de la chistera a Greenberg con eso de que el espacio está ahí para recibir una forma, ser dividido, quedar encerrado, pero no para ser llenado. Digresiones errabundas en el fondo, que padecen de artritis y goteras.
- La obra de la mexicana CARRILLO tiene la capacidad de alumbramiento y la espontaneidad de la rima que se extiende como un campo virgen que sedimenta sus huellas y sus signos, que perfila la búsqueda de sus orígenes geológicos, de su saber y sentir a fuerza de velar las superficies y fecundarlas.
Tras un dolor oscuro que penetra en el verso
surge la muerte como un jueves
y en el momento que la dices ocurre
desparramándose en la página.
(José Ramón Ripoll
- El repertorio pictórico y poético del mexicano FELGUÉREZ es un signo enigmático de sensibilidad más, uno más que da paso a otros más, sin llegar a lo que se ha dicho de que el arte, en el sentido individualista, ha alcanzado el punto cero.
- Brancusi dijo que "la realidad no es la forma exterior, sino el ser de las cosas. Si se acepta esta verdad, a nadie será posible expresar algo real si imita la superficie exterior de las cosas". Es decir, los vertidos engendrados, como en este caso, que absorbe la materia.
- En su obra, este artista da paso a una plasmación texturizada y señalada por la espontaneidad de la acción plástica, del gesto imprevisto, de la yuxtaposición rica en contrastes cromáticos que son los diálogos de un mosaico interior que se va escribiendo conforme se va gestando. Su homogeneización y armonía son el resultado de una búsqueda que también es punto de partida intuido y esperanzado.
Si la tierra mojada fuera un síntoma
de su propia cosecha
todo estaría nombrado por el misterio de la aguas.
(José Ramón Ripoll)
- El muralismo mexicano es un repertorio único ante el que me dejo intimidar hasta el punto de no saber en donde acaba la leyenda y empieza la crónica visual y plástica o al revés. Las notas que definen al mundo expresionista me valen también para identificarle: inquietudes religiosas, políticas, históricas, sociales, morales, sentimentales e inclusive neuróticas.
- Mark Rothko supo decirlo sin pensarlo : "....sin monstruos, sin dioses, el arte no puede representar nuestro drama: los más profundos momentos del arte expresan esta frustración". El mexicano GONZÁLEZ CAMARENA sí pudo conseguirlo y exaltarlo.
- Y además hizo verdadero el dicho, no muy afortunado entre otras cosas, de que cuanto más depende del conocimiento una experiencia estética, menos directa resultará al espectador, porque cualquier obra de arte es un objeto producido para ser experimentado directamente.
La noche se ilumina con la luz de la sombra
y a veces a esa sombra le llamamos la muerte.
(José Ramón Ripoll)
- Decía Gyula Kosice que, en todo caso, la energía creadora entre las manos y la mente del artista, lo mueve a la realización trascendental que siempre tiende a ejercer su influencia en el alma y en la cultura.
- En lo que se refiere al mexicano de origen canadiense BELKIN, su obra tiene muy clara la concepción que ha de delimitar y exhibir la misma: la de transmitir una experiencia que sea artística y que sea conocimiento del mundo. Que el espectador sea consciente de cómo el color, la materia y la forma se articulan dentro de un espacio concreto. De cómo incluso cobran vida y realidad ante la mirada.
- Y también nos hace objeto de cómo cada acontecimiento tiene una distinta configuración plástica que conjuga una visión con otra sin hacerlas opuestas sino afines dentro de su plasmación anatómica, física y al mismo tiempo protagonista de un discurso espiritual e histórico.
La voz de la memoria nos redime del pozo
donde las piedras caen junto al silencio espeso.
(José Ramón Ripoll)
- Ese grandiosismo del muralismo mexicano viene de una confrontación entre lo que el nuevo arte del siglo XX va desmembrando y desnudando y lo que una nueva idiosincrasia e ideología requiere artísticamente.
- Los símbolos en un país colonizado han de ser más elocuentes en la manifestación de un destino si se quiere recuperar su historia y su cultura, su arte y su futuro. Para lo cual se han juntado verdaderos monstruos visionarios que merced a una técnica sublime penetran hasta en el más recóndito mundo que les precedió.
- Es como un Renacimiento del siglo XX que se proyecta sobre los hábitos visuales de toda una comunidad y de todo el orbe con el fin de que aprenda y aprehenda a verse a sí misma, se conciencie sobre lo que ha representado y representa y empiece a vivir consigo misma y con la revelación que eso les va a suponer.
Aquí el papel es fuego sobre el marfil del agua
y en sus ascuas mojadas se deshace el destino.
(José Ramón Ripoll)
- Las corrientes europeas de principio del siglo XX nos brindaron ayuda y campos de visión para fundamentar la forma. Pero la verdad estética transmutable fue la insignia de nuestra tierra mexicana.
- Por eso OROZCO ROMERO crea sus fantasmagorías como creencias silentes, inmanentes con su matriz telúrica, que se adivina en cada espacio, en cada superficie, que nace de un pasado latente que no quiere ser una belleza crepuscular.
- El hermetismo de esos silencios, de esas efigies y escenas son un cancionero único, impenetrable, al que contemplar como una erosión integra, como una continuación del ser y de su tiempo.
- Los colores palpitan tenuemente dentro de la frialdad idolátrica, que es un jeroglífico hermético de volúmenes y líneas que han generado su estructura como conciencias vivas y sempiternas.
Viene de los espejos los rostros de la noche
a tocar entre nieblas los relieves del sueño.
(José Ramón Ripoll)
- MEZA, otro gran muralista y pintor mexicano, cuya obra, según la concepción de Torres-García, está integrada por tres órdenes: la que va a la mente; la que va al alma y la que a la va a la sensibilidad.
- Siempre esas grandes figuras, esos símbolos sufrientes de un pueblo con el sudario a cuestas, entre el mestizaje y la advocación hacia unas deidades que se han olvidado de él. No cabe duda que esta corriente es un auténtico reflejo de un encuentro entre los desheredados y su antigua cultura reivindicada por ellos como absolutamente suya.
- Los muralistas mexicanos únicamente han pretendido retomar lo más esencial de su historia y cultura, agrandándolo hasta que fuese imposible olvidar su prontuario y se situase como referencia eterna de la mirada, que se quede prendada en sus señas de identidad de proyección universal.
Fuiste débil y ahora te queda el llanto
para ganar tiempo y medallas, para buscar
como un cobarde el lugar donde alaben la derrota.
(José Ramón Ripoll)