- Hay una sensibilidad estética cuyos juicios surgen de improviso, tesis de Dubos, sin reflexión ni análisis, no guiados por la razón sino como expresión de una fuerza. En el caso del chileno DURNEY así puede parecer aunque haya una temática dominante.
- El orden de la representación lo marca el espacio y la simultaneidad, la alegoría y un imaginario concreto en sus términos y fines aunque partiendo de una estructura arquitéctonica precisa. Y no hay un sentido de realidad acabado sino el resultado de una configuración subcutánea de un cosmos determinado.
- Por tanto, en estas obras se pone de manifiesto un festín que tiene dirección, formas, tamaños y ubicaciones, de tal manera de que sean portadores de unas fuerzas plásticas que resuelven lugar, destino e intensidad.
Un gran artista no puede reconocer la belleza de las obras distintas a la suya.
(Oscar Wilde)
- ¿Por qué he de hacer caso, a propósito de estas imágenes, a que en el momento en que realizo un supuesto juicio estético lo estoy cuestionando al mismo tiempo? Claro que vienen otros que para sacarme de dudas me dicen que lo decisivo en sí no es el propio juicio, sino el cómo se realiza.
- Sea como sea, no comparto el axioma de que toda crítica estética es un modo de realizar un juicio que simultáneamente pone en cuestión la propia posibilidad del juicio mismo. Entelequias a las que somos muy aficionados y propensos, con lo que así cargamos las tintas en el papel y en la papelera.
- La obra del chino XIAOWAN no es para reflexionarla con la razón sino con las vísceras, con el sentido final, con el agobio de lo prescrito y condenado desde el inicio de los siglos. En cierta manera es una referencia apocalíptica de una naturaleza que solamente alcanza su completa plasticidad cuando está en formol y se expone en un artefacto a modo de vitrina (aunque su realización fáctica sea de otra forma).
- Sí, de acuerdo, ha tomado a Bacon como instigador, pero su creatividad ha ido más allá, ha tecnologizado el suceso, lo ha hecho flotar dentro de un mínimo acuario en una simulación en que lo falso es verdadero desde el lado imaginario y viceversa desde su condición material. Aúna ambas tesis para destruirlas y rechazarlas en orden a situarlas en otra dimensión.
La personalidad es un requisito indispensable para cualquier interpretación auténtica.
(Oscar Wilde)
- Lo malo de una guerra es que los muertos no se entierran uno a uno, ni siquiera se identifican, sino que son fruto de un trágico azar, de una ignominia dantesca, que el argentino PRUDENTE, partícipe en la suya, lleva a cabo en una superficie tensa, oscura, donde de se adivina el fragor de la lucha, el horror estetizado, que todavía alcanza, por si faltara, una mayor significación.
- Sus obras, en fondos vitrales o en tinieblas cegadas para los auxilios, encuentran la manera de transmitirnos esas debacles contrastadas con la insuficiencia de lo escrito y de lo sagrado. No cabe una plástica tan herida como la suya, aunque la fraccione o la densifique, aunque la desmenuce o, al contrario, la condense.
Todo lo moderno de nuestra vida lo debemos a los griegos. Todo lo anacrónico proviene del medievalismo.
(Oscar Wilde)
- Mi gran amigo el hispano-cubano, FELIPE ALARCÓN ECHENIQUE, no reniega de esa historia de la pintura como una sucesión de estilos, ni considera que haya un estilo que sea el punto culminante final del arte. Él simplemente entiende que con el suyo propio hace que sea una manera muy válida de entender el mundo (del que ya he comentado casi todo excepto lo más importante: el futuro).

- Y de este modo, a través de la altura de las alas que le nacieron en la isla, va conformando microcosmos que, si según Swedenborg, en la tierra se unen el cielo y el infierno, en ellos el cielo busca una experiencia del paso del tiempo, con su vida y su plástica a cuestas, y el infierno una dinámica de salidas y entradas de personajes al encuentro de que los otros sean ellos mismos -el infierno son los otros, decía Jean Paul Sartre- en nuevas burbujas que presienten la explosión de su destino. Seres sagrados o profanos, de perfil, de frente o de espaldas, grandes para ser más audaces, exigentes y angustiantes, o pequeños andando entre pensamientos inconclusos, resignados, a punto de soltar el grito de la derrota o del rezo.

- Pero es importante subrayar sus virtuosismos técnicos, su proceso de construcción de retablos cuadrados o circulares -así pueden denominarse- concentrados, consistentes en el despliegue de impulsos -fuerzas- inconscientes (Herder) basado en una gran sensibilidad estética, en el significado de distinción entre cosas y sucesos, inmovilidad y movilidad, tiempo y atemporalidad, ser y devenir. Cada pieza de la serie de microcosmos hay que captarla como un todo, tiene que estar simultáneamente en nuestra visión y pensamiento si queremos comprender su desarrollo, coherencia y la interrelación que hay entre sus partes.
- Felipe me lo ha explicado muchas veces y yo aprovecho para repetirlo en palabras de Mozart: hay en primer lugar la captación de una idea, que cada vez va creciendo más, y yo la voy extendiendo cada vez con mayor amplitud y claridad, y casi la completo mentalmente (y en el lienzo), aunque sea largo, de modo que después lo abarco de una ojeada.
- Al final, la evolución de estos relatos hasta su totalidad incluyen rastros y huellas de la memoria, que se influyen entre sí y hasta se ven modificados por otros que van llegando. Quizás no esté mal el decir el que es una representación calidóscopica, aunque haya un avance constante y ningún orden en una sucesión temporal que mana del caos.
- Así, la serie trata también de cómo el hombre descubre hechos y quimeras de su existencia, es decir, una secuencia que no presenta sólo un conjunto de sucesos, sino a través de su imaginación e ideario artístico, un estado del ser, la exploración de diversas relaciones y la concatenación de situaciones cruciales.
Schopenhauer ha analizado el pesimismo que caracteriza al pensamiento moderno, pero fue Hamlet quien lo inventó. El mundo se ha entristecido porque un títere fue melancólico.
(Oscar Wilde)
- Siempre se ha postulado que el sistema cromático del pintor se basaba en la tríada de rojo, azul y amarillo por ser indivisiblemente puros. Pero lo cierto es que nos produce desconcierto la inestabilidad de los colores cuando ya hemos superado esa vertiente.
- Pues como ya lo mencionábamos anteriormente en otros de estos post, la identidad de un color no reside en el color mismo, sino que se establece por relación dentro de un contexto que al final queda determinado.
- Las obras del cubano BARBACHANO requiere una especial sensibilidad plástica, por ser emociones que se configuran como estados afectivos y cognitivos basados en convicciones y deseos, en premoniciones de vidas que se desenvuelven en un mundo de luz y en fantasías cromáticas que sustituyen a la fe y a la esperanza.
La civilización no es de ningún modo algo fácil de obtener. Un hombre sólo la puede alcanzar por dos vías. Una es la cultura, la otra la corrupción.
(Oscar Wilde)