- Decía Gyula Kosice que, en todo caso, la energía creadora entre las manos y la mente del artista, lo mueve a la realización trascendental que siempre tiende a ejercer su influencia en el alma y en la cultura.
- En lo que se refiere al mexicano de origen canadiense BELKIN, su obra tiene muy clara la concepción que ha de delimitar y exhibir la misma: la de transmitir una experiencia que sea artística y que sea conocimiento del mundo. Que el espectador sea consciente de cómo el color, la materia y la forma se articulan dentro de un espacio concreto. De cómo incluso cobran vida y realidad ante la mirada.
- Y también nos hace objeto de cómo cada acontecimiento tiene una distinta configuración plástica que conjuga una visión con otra sin hacerlas opuestas sino afines dentro de su plasmación anatómica, física y al mismo tiempo protagonista de un discurso espiritual e histórico.
La voz de la memoria nos redime del pozo
donde las piedras caen junto al silencio espeso.
(José Ramón Ripoll)
- Ese grandiosismo del muralismo mexicano viene de una confrontación entre lo que el nuevo arte del siglo XX va desmembrando y desnudando y lo que una nueva idiosincrasia e ideología requiere artísticamente.
- Los símbolos en un país colonizado han de ser más elocuentes en la manifestación de un destino si se quiere recuperar su historia y su cultura, su arte y su futuro. Para lo cual se han juntado verdaderos monstruos visionarios que merced a una técnica sublime penetran hasta en el más recóndito mundo que les precedió.
- Es como un Renacimiento del siglo XX que se proyecta sobre los hábitos visuales de toda una comunidad y de todo el orbe con el fin de que aprenda y aprehenda a verse a sí misma, se conciencie sobre lo que ha representado y representa y empiece a vivir consigo misma y con la revelación que eso les va a suponer.
Aquí el papel es fuego sobre el marfil del agua
y en sus ascuas mojadas se deshace el destino.
(José Ramón Ripoll)
- Las corrientes europeas de principio del siglo XX nos brindaron ayuda y campos de visión para fundamentar la forma. Pero la verdad estética transmutable fue la insignia de nuestra tierra mexicana.
- Por eso OROZCO ROMERO crea sus fantasmagorías como creencias silentes, inmanentes con su matriz telúrica, que se adivina en cada espacio, en cada superficie, que nace de un pasado latente que no quiere ser una belleza crepuscular.
- El hermetismo de esos silencios, de esas efigies y escenas son un cancionero único, impenetrable, al que contemplar como una erosión integra, como una continuación del ser y de su tiempo.
- Los colores palpitan tenuemente dentro de la frialdad idolátrica, que es un jeroglífico hermético de volúmenes y líneas que han generado su estructura como conciencias vivas y sempiternas.
Viene de los espejos los rostros de la noche
a tocar entre nieblas los relieves del sueño.
(José Ramón Ripoll)
- MEZA, otro gran muralista y pintor mexicano, cuya obra, según la concepción de Torres-García, está integrada por tres órdenes: la que va a la mente; la que va al alma y la que a la va a la sensibilidad.
- Siempre esas grandes figuras, esos símbolos sufrientes de un pueblo con el sudario a cuestas, entre el mestizaje y la advocación hacia unas deidades que se han olvidado de él. No cabe duda que esta corriente es un auténtico reflejo de un encuentro entre los desheredados y su antigua cultura reivindicada por ellos como absolutamente suya.
- Los muralistas mexicanos únicamente han pretendido retomar lo más esencial de su historia y cultura, agrandándolo hasta que fuese imposible olvidar su prontuario y se situase como referencia eterna de la mirada, que se quede prendada en sus señas de identidad de proyección universal.
Fuiste débil y ahora te queda el llanto
para ganar tiempo y medallas, para buscar
como un cobarde el lugar donde alaben la derrota.
(José Ramón Ripoll)
- Escribía Ida Rodríguez Prampolini que el artista parte de un punto de vista y un juicio que al salir de sus manos volverá a formar parte y a transformar la espiritualidad circundante.
- La valenciana HERVÁS lo ha tomado al pie de la letra, y en sus obras, sean del tipo que sean, deja ese testimonio poético que es una declaración plástica sobre la vida y la embriaguez que puede constituir si nos dejamos sumergir en ese canto del que ella emerge al filo de su creatividad.
- Su factura temática, ya sea en uno u otro orden visual, es un resplandor poético sobre las posibilidades pictóricas y matéricas, sobre las exploraciones que tienen su raíz en la conciencia y sensibilidad de la mirada y que son interminables mientras continúen confiriéndonos su magia y fascinación.
Sólo inquietud existe: un ejemplo de muerte,
un estado de sitio en nuestro tiempo
y la luz encendida.
(José Ramón Ripoll)
- Alguien dijo que en la percepción visual nunca hubo una mirada individual -siempre la hay- y pasiva, siempre ha sido abierta, activa y compartida -no se puede compartir si no ha sido antes sólo tuyo-, además de comunicativa.
- Y añade lo de que en la mirada en que miro me manifiesto, expreso y actúo. En la medida en que contemplo, exteriorizo, me vuelco, tomo parte. Mediante la activación de la audiencia y la manifestación de sus capacidades, se desvanece su separación de la obra artística, lo que supone una experiencia comulgante del arte.
- Talmente cierto si nos encontramos con la obra del sevillano LEÓN, que aviva un imaginario muy concreto y simbólico, excitando, a través de una imaginería de líneas barrocas, una constelación de vivencias, de realidades coloreadas con el pulso de un pensamiento embrionario, agresivo, gesticulante y metafórico.
Esa contradicción que tiraniza
la forma del pasado fue el olvido:
cuanto queda y permanece ardiendo.
(José Ramón Ripoll)
- El mexicano TAVERA plantifica ante nosotros un mundo turbulento, el suyo, lleno de agonías, de terror, de seres entre la maldición y la muerte, entre el esperpento y la resurrección, entre lo onírico y la pesadilla, entre el fin y el nunca del principio.
- La tensión, en sus obras, está permanentemente presente, así que la deformación es su forma palpable, horrenda, de transmitirnos profundas emociones, hondos gritos, rotundos sentimientos.
- En ellas, además, lo nuevo está relacionado con lo viejo que perece y se disuelve, de lo contrario, como dijo Höderling, su irrupción se mantendría inabordable para el artista y no habría ningún sueño del arte.
- Al fin y al cabo es todo un universo fantasmagórico que entona el "mea culpa", que no tiene otra singladura más que aquella que la visión le va arrastrando entre tinieblas, entre descensos a los infiernos que hay en cada cielo inventado para acogerlos y falsificarlos.
Vi el arte como realidad suprema, y la vida como una mera forma de ficción.
(Oscar Wilde)