- Escribía Ida Rodríguez Prampolini que el artista parte de un punto de vista y un juicio que al salir de sus manos volverá a formar parte y a transformar la espiritualidad circundante.
- La valenciana HERVÁS lo ha tomado al pie de la letra, y en sus obras, sean del tipo que sean, deja ese testimonio poético que es una declaración plástica sobre la vida y la embriaguez que puede constituir si nos dejamos sumergir en ese canto del que ella emerge al filo de su creatividad.
- Su factura temática, ya sea en uno u otro orden visual, es un resplandor poético sobre las posibilidades pictóricas y matéricas, sobre las exploraciones que tienen su raíz en la conciencia y sensibilidad de la mirada y que son interminables mientras continúen confiriéndonos su magia y fascinación.
Sólo inquietud existe: un ejemplo de muerte,
un estado de sitio en nuestro tiempo
y la luz encendida.
(José Ramón Ripoll)
- Alguien dijo que en la percepción visual nunca hubo una mirada individual -siempre la hay- y pasiva, siempre ha sido abierta, activa y compartida -no se puede compartir si no ha sido antes sólo tuyo-, además de comunicativa.
- Y añade lo de que en la mirada en que miro me manifiesto, expreso y actúo. En la medida en que contemplo, exteriorizo, me vuelco, tomo parte. Mediante la activación de la audiencia y la manifestación de sus capacidades, se desvanece su separación de la obra artística, lo que supone una experiencia comulgante del arte.
- Talmente cierto si nos encontramos con la obra del sevillano LEÓN, que aviva un imaginario muy concreto y simbólico, excitando, a través de una imaginería de líneas barrocas, una constelación de vivencias, de realidades coloreadas con el pulso de un pensamiento embrionario, agresivo, gesticulante y metafórico.
Esa contradicción que tiraniza
la forma del pasado fue el olvido:
cuanto queda y permanece ardiendo.
(José Ramón Ripoll)
- El mexicano TAVERA plantifica ante nosotros un mundo turbulento, el suyo, lleno de agonías, de terror, de seres entre la maldición y la muerte, entre el esperpento y la resurrección, entre lo onírico y la pesadilla, entre el fin y el nunca del principio.
- La tensión, en sus obras, está permanentemente presente, así que la deformación es su forma palpable, horrenda, de transmitirnos profundas emociones, hondos gritos, rotundos sentimientos.
- En ellas, además, lo nuevo está relacionado con lo viejo que perece y se disuelve, de lo contrario, como dijo Höderling, su irrupción se mantendría inabordable para el artista y no habría ningún sueño del arte.
- Al fin y al cabo es todo un universo fantasmagórico que entona el "mea culpa", que no tiene otra singladura más que aquella que la visión le va arrastrando entre tinieblas, entre descensos a los infiernos que hay en cada cielo inventado para acogerlos y falsificarlos.
Vi el arte como realidad suprema, y la vida como una mera forma de ficción.
(Oscar Wilde)
- No podemos quejarnos en cuanto al cúmulo de disertaciones en el mundo del arte. Por ejemplo, la de aquella que afirma que la validez de un objeto estético no consiste en otra cosa que en hacer posible su crítica estética.
- En cambio, a mí me parece que al mexicano DR LAKRA le vale aquello que decía Grosz respecta a que para él, el arte era una válvula por la cual dejaba escapar el vapor caliente que se acumulaba en su cabeza.
- Pero lo cierto es que, ante la obra de este artista evocamos las palabras de Hölderling: el artista alcanza un punto donde se rozan lo posible y lo existente, lo ideal y lo real, el ser y el no-ser, un punto que es el punto del devenir mismo, un punto donde el creador participa del sentimiento de la vida total.
Una obra de arte es el resultado singular de un temperamento único. Su belleza se debe al hecho de que su autor es lo que es.
(Oscar Wilde)
- Hay una sensibilidad estética cuyos juicios surgen de improviso, tesis de Dubos, sin reflexión ni análisis, no guiados por la razón sino como expresión de una fuerza. En el caso del chileno DURNEY así puede parecer aunque haya una temática dominante.
- El orden de la representación lo marca el espacio y la simultaneidad, la alegoría y un imaginario concreto en sus términos y fines aunque partiendo de una estructura arquitéctonica precisa. Y no hay un sentido de realidad acabado sino el resultado de una configuración subcutánea de un cosmos determinado.
- Por tanto, en estas obras se pone de manifiesto un festín que tiene dirección, formas, tamaños y ubicaciones, de tal manera de que sean portadores de unas fuerzas plásticas que resuelven lugar, destino e intensidad.
Un gran artista no puede reconocer la belleza de las obras distintas a la suya.
(Oscar Wilde)
- ¿Por qué he de hacer caso, a propósito de estas imágenes, a que en el momento en que realizo un supuesto juicio estético lo estoy cuestionando al mismo tiempo? Claro que vienen otros que para sacarme de dudas me dicen que lo decisivo en sí no es el propio juicio, sino el cómo se realiza.
- Sea como sea, no comparto el axioma de que toda crítica estética es un modo de realizar un juicio que simultáneamente pone en cuestión la propia posibilidad del juicio mismo. Entelequias a las que somos muy aficionados y propensos, con lo que así cargamos las tintas en el papel y en la papelera.
- La obra del chino XIAOWAN no es para reflexionarla con la razón sino con las vísceras, con el sentido final, con el agobio de lo prescrito y condenado desde el inicio de los siglos. En cierta manera es una referencia apocalíptica de una naturaleza que solamente alcanza su completa plasticidad cuando está en formol y se expone en un artefacto a modo de vitrina (aunque su realización fáctica sea de otra forma).
- Sí, de acuerdo, ha tomado a Bacon como instigador, pero su creatividad ha ido más allá, ha tecnologizado el suceso, lo ha hecho flotar dentro de un mínimo acuario en una simulación en que lo falso es verdadero desde el lado imaginario y viceversa desde su condición material. Aúna ambas tesis para destruirlas y rechazarlas en orden a situarlas en otra dimensión.
La personalidad es un requisito indispensable para cualquier interpretación auténtica.
(Oscar Wilde)
- Lo malo de una guerra es que los muertos no se entierran uno a uno, ni siquiera se identifican, sino que son fruto de un trágico azar, de una ignominia dantesca, que el argentino PRUDENTE, partícipe en la suya, lleva a cabo en una superficie tensa, oscura, donde de se adivina el fragor de la lucha, el horror estetizado, que todavía alcanza, por si faltara, una mayor significación.
- Sus obras, en fondos vitrales o en tinieblas cegadas para los auxilios, encuentran la manera de transmitirnos esas debacles contrastadas con la insuficiencia de lo escrito y de lo sagrado. No cabe una plástica tan herida como la suya, aunque la fraccione o la densifique, aunque la desmenuce o, al contrario, la condense.
Todo lo moderno de nuestra vida lo debemos a los griegos. Todo lo anacrónico proviene del medievalismo.
(Oscar Wilde)